VIRGEN DE LOS CLAVOS - REAL COFRADÍA DEL SANTO ENTIERRO

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VIRGEN DE LOS CLAVOS


VIRGEN DE LOS CLAVOS

Hasta 1771 la historia de la Virgen de los Clavos es la del paso de La San Juan y la Virgen, a partir de ese año el grupo pierde la imagen de San Juan y la Virgen pasa a ser denominada La Soledad, comenzando la historia de este paso
Sin embargo cinco años más tarde los mayordomos donan una nueva imagen que pervive hasta el último cambio.

En 1738 este paso había recibido las andas antiguas de la Custodia procesional del Corpus; debido a su peso en 1784 se cambia el recorrido tradicional que iba por Balborraz para hacerlo desde San Esteban a la Catedral y vuelta. Se engalanó la mesa con ángeles y faroles.
Durante el s. XIX siguió recibiendo donaciones. En 1854 Francisco Escudero hace un manto nuevo de terciopelo y puntilla dorada. En ese año se cambia la mesa.
No obstante la imagen no convence a los Hermanos que deciden cambiarla para ello encargan un manto nuevo a la casa C. Boubarg Deville de Lyon, el modelo número 2 del catálogo cuyo precio asciende a 9600 reales.
También se pide la túnica, que es en realidad un mandil, con un costo de 1.500 reales. Se sufragó una parte con la venta caballo viejo de Longinos.
Encargada la vestimenta quedaba renovar la imagen de la Virgen, se encargó a D. Ramón Álvarez  Prieto en 1.500 reales comprometiéndose a entregarla para para el mes de enero de 1887.
Entretanto el 2 de noviembre de 1886 llegó la vestimenta de Lyon. El parecer de todos fue unánime, una pieza de muy alta estima, se cursó una carta a la casa de Lyon en donde se agradecía la muy alta calidad del trabajo realizado. Ese mismo año salió en procesión.


Entretanto el 2 de noviembre de 1886 llegó la vestimenta de Lyon. El parecer de todos fue unánime, una pieza de muy alta estima, se cursó una carta a la casa de Lyon en donde se agradecía la muy alta calidad del trabajo realizado. Ese mismo año salió en procesión.
1 abril 1901 palio D. Emilio Prieto regala el palio de la Virgen y 8 varas de plata. Se aprovecha para pedir a la casa C. Boubarg Deville de Lyon una ampliación del manto que costó 250 ptas.
En 1935 se mandó la mitad de una vara de plata a Madrid para que sirviera de modelo para ampliar su número, por desgracia comenzó la Guerra Civil y no se volvió a saber más de ella. En 1941 se hicieron las nuevas.
En 1924 Dª Ramona de Hernández dona una toca fina de hilo y encaje de Brujas.


En 1934 se hace una mesa nueva obra de Julián Maillo y Julián Román, se ha ampliado dos veces, hasta la actual apta para 36 cargadores.

Texto: Alberto Fdez. Ferrero
Foto: Horacio Navas Juan


 
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