Santo Entierro (“La Urna”)

El Santo Entierro, el Sepulcro de Cristo o La Urna, son algunas de las denominaciones que ha recibido el paso durante su historia. Es el paso titular de la cofradía y por ello desde antiguo ha tenido muchos cambios y reformas, así como la atención principal de la cofradía.

La primera noticia del mismo es del año 1557, se lo cita como urna que contiene un Cristo articulado que debería ser de tamaño natural, el movimiento de los brazos venía dado por la necesidad de poder realizar el sermón del Descendimiento antes de la salida de la procesión el Viernes Santo.

En 1619 se le hace un nuevo sepulcro, continuando las reformas en el año 1620 cuando Gaspar González hace el nuevo Cristo por 3.718 maravedís reutilizando partes del antiguo, Antonio Sánchez aplica la policromía por 2.380 mr. Se añaden además 10 faroles hojalata. Éste Yacente aún con reformas, fue sacado en procesión hasta su sustitución en 1897.

Las andas que llevaba se cambian por una mesa a la manera de las actuales en 1639.
Desde bastante tiempo antes el Cristo recibió compras y donaciones de sábanas y ropa para su acomodo en el Sepulcro.

En 1771 con la revitalización de la Cofradía se elimina la presencia de niños vestidos como ángeles que iban acompañándolo en la procesión y se sustituyen por otros tallados que iban en el paso.

Entre los años 1773 y 1776 se hace una Urna nueva, se dora y platea, costando 783 reales, se aprovecha para mejorar el Cristo. En 1853 Ramón Álvarez repone los cristales.

Durante la riada de 1860 se pierden la mayoría de los complementos de la imagen, coronas, sábanas, etc.

En 1881 el hermano José Gutiérrez apodado Filuco rehace el rostro del Cristo Yacente, quedando la imagen con la apariencia que hoy se ve, se muestra en el Museo de Semana Santa.

En 1892 se hace la Urna actual, se pidieron varios presupuestos a casas francesas, aunque al final se decidió encargársela al tallista Justo Fernández, quien se inspira en un dibujo de un libro perteneciente al Sr. Obispo para la trazas. La ejecución de la obra se encomendó al ebanista Domingo López Manjón. El 24 de marzo de 1892 se entregó y fue sacada en procesión ese mismo año por vez primera. Costo: 10.408 reales.

En 1954 se hizo la mesa actual siguiendo el modelo de la Urna, en 1985 se amplió para ser sacada de nuevo a hombros.

El 20 de abril de 1897 D. Ursicino Álvarez, Alcalde, realizó una reunión para la promoción de la Semana Santa de Zamora. Entre otras se propuso la contribución económica del Ayuntamiento de Zamora para la mejora de los pasos. Se hicieron contactos Eduardo Barrón y Aurelio de la Iglesia, así como con otros escultores. Se acuerda encargar el paso del Prendimiento de la Cofradía de la Vera Cruz, Disciplina y Penitencia a Miguel Torija Domínguez y el Yacente del Santo Entierro a Aurelio de la Iglesia.

Este escultor parecía tener un tipo de vida bohemia que llevó a posponer el trabajo del Yacente hasta que acuciado por la fecha de entrega se puso manos a la obra, no tuvo otra ocurrencia que copiar la figura de un cadáver de un ahogado que estaba en el Hospital San Carlos de Madrid.

Antes de la bendición fue mostrado a las autoridades eclesiásticas quienes obligaron a realizar algunos cambios por su discordancia.

En 1954 Florentino Trapero realizó un retallado del prominente pecho, así como otros retoques.

Texto: Alberto Fdez. Ferrero
Foto: Horacio Navas Juan